"Perdóname por mi inquisición. Por favor contesta, ofrezco mi condición. Mis ojos están cerrados, llamo a la oscuridad. Permitiendo que la tristeza me trague, me relajo." Anathema - All Faith Is Lost
Mostrando las entradas con la etiqueta Muerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Muerte. Mostrar todas las entradas
domingo, 10 de junio de 2018
EL HOLOCAUSTO CHINO: BREVE DESCRIPCIÓN DE LA REVOLUCIÓN CULTURAL DE MAO TSE-TUNG
Esta imagen es tan parecida a mis pesadillas que me asusta. En la fotografía pueden verse algunas de las víctimas de la "Revolución Cultural" comunista.
El 16 de mayo de 1966, Mao Zedong (Mao Tse-Tung) comenzó una purga, un exterminio sistematizado para preservar "la verdadera ideología comuista, deshaciéndose de los restos del capitalismo y los elementos tradicionales de la sociedad china". Más de un millón de personas fueron ejecutadas en los primeros dos meses. Entre los más macabros horrores está el del canibalismo en Wuxuan, del que todavía está prohibido hablar en China por la vergüenza que provoca en los herederos políticos del comunismo. Personas fueron decapitadas, golpeadas hasta la muerte, enterradas vivas, lapidadas, hervidas, ahogadas, masacradas en grupo, vaciadas de sus entrañas, detonadas con dinamita… En esa zona rural de la provinvcia de Guangxi, se extraían algunas vísceras de las víctimas, al igual que los genitales, y eran cocinados para que los "fieles comunistas" los comieran.
Intelectuales, profesores, estudiantes, escritores, artistas, científicos, incluso miembros del partido que no compartían las ideas de Mao fueron asesinados. Entre las acciones más absurdas, personas con problemas visuales fueron igualmente asesinadas por el simple hecho de usar lentes. Los "Guardias Rojos" destruyeron templos, obras de arte, libros y todo lo que fuera "antiguo y burgués". Agricultores, profesores, amas de casa y miles de otras personas se suicidaron por el miedo que provocaba la violencia instigada por Mao Tse-Tung.
Aunque la "Gran Revolución Cultural Proletaria" finalizó con el IX congreso del Partido Comunista de China en abril de 1969, la violencia se extendió hasta la muerte de Mao, el 9 de septiembre de 1976.
Los peores genocidios del siglo XX fueron cometidos en China durante el régimen comunista de Mao Tse-Tung (Tíbet, de 1949 a 1950; China, de 1958 a 1961 y de 1966 a 1969) y se estima el número de víctimas entre 49,000,000 y 78,000,000 de muertos.Aun así, aún hay imbéciles que defienden el comunismo y sus "grandes revoluciones", que han exterminado pueblos y razas enteras, y se estima que ha asesinado a más de 100,000,000 de personas desde su creación.
Etiquetas:
Cadáveres,
Canibalismo,
China,
Comunismo,
Cultural,
Exterminio,
Guerra,
Muerte,
Revolución
sábado, 28 de octubre de 2017
GILLES DE RAIS (GILLES DE RETZ), "EL MARISCAL DE LAS TINIEBLAS": VIDA, JUICIO, EJECUCIÓN Y EXONERACIÓN
El 26 de octubre de 1440, Gilles de Rais (Gilles de Retz), asesino en serie y pedófilo, es ejecutado en la ciudad de Nantes, al oeste de Francia. Sus crímenes aún se consideran algunos de los más perversos en la historia, llegando a cometer sodomía, sadismo, necrofilia, tortura y satanismo.
GILLES DE RAIS (GILLES DE RETZ), DE ACOMPAÑANTE DE JUANA DE ARCO A EL MARISCAL DE LAS TINIEBLAS
Gilles de Montmorency-Laval, barón de Rais (llamado simplemente Gilles de Rais), nació en la torre negra del castillo de Champtocé, en septiembre de 1404. El 28 de septiembre de 1415, su padre, Guy de Laval (un Montmorency), muere, dejando al joven Gilles bajo a tutela de Jean Tournemine de La Hunaudaye, su primo, pero contrariamente a las disposiciones testamentarias, es su abuelo, Jean de Craon, quien se hace cargo de su educación.
Quizás puede mirarse a Jean de Craon como el origen de la locura asesina de Gilles, pues se le ha descrito como un hombre extremadamente violento, taciturno, calculador y exento de escrúpulos.
En 1412, Gilles es prometido en matrimonio a Jeanne Peynel, rica heredera, con el objetivo de captar su fortuna. El instigador de esta artimaña no fue sino su mismo abuelo, quien, al ser prohibido tal matrimonio por el Parlamento de París, crea una nueva estrategia, esta vez tratando de casarle con la sobrina del duque Juan V de Bretaña, en 1417. Una vez más fracasa, y en noviembre de 1420, Gilles de Rais rapta a su prima para casarse con ella, otra vez bajo la orden de su propio abuelo.
El objetivo de esta artimaña no era más que heredar las numerosas propiedades que los Thouars poseían en Poiteau. Cuando los familiares de Catherine protestaron, Jean de Craon amenazó con meterla en un saco y echarla en el río Loira. Ante su insistencia, el tiránico abuelo golpeó y encerró en sus mazmorras a los emisarios de los Touars, entre ellos un tío de la joven que murió durante su cautiverio.
El 24 de abril de 1422, Gilles de Rais se casa públicamente con Catherine de Thouars. Dos años después, en 1424, es declarado mayor de edad y libre de disponer su fortuna, apartando gradualmente de su lado a Jean de Craon.
A sus 20 años, Gilles de Rais era ya un joven de suma elegancia y belleza. Su amigo, el Delfín Carlos (futuro rey Carlos VII de Francia), le encarga la tarea de acompañar a Juana de Arco en las batallas que libraría en contra de los ingleses durante la Guerra de los Cien Años. Gilles, en un principio, menosprecia a la joven niña de 17 años que ahora lideraba un ejército, pero el arrojo, valentía y fe que ella emana, además de su gran belleza física, transforma su relación a un idilio secreto.
En 1429, bajo el mando del Delfín Carlos, Juana de Arco reclama un ejército para liberar Orleans de los ingleses. Gilles de Rais entonces encabeza a 10,000 soldados reales, volviendo victorioso de muchas batallas. Su cadena de triunfos le vale entonces el nombramiento de Mariscal de Francia.
Cuando la hija de Catherine de Thouars y Gilles de Rais nació, esta huyó con Marie (su hija). Según ella, Gilles de Rais había practicado la homosexualidad. Sea cierto o no, el propio Gilles no hizo algo por impedirlo.
Finalmente, Juana de Arco es capturada a manos de los ingleses. El favorito del Rey, De la Tremoille, se lava las manos y se niega a negociar un rescate por la joven. Gilles de Rais entonces intenta convencerle de rescatar a la doncella de Orleans a través de un intrépido plan, pero es ignorado y Juana de Arco muere.
Tras la captura y muerte de Juana de Arco, el 30 de mayo de 1431 (quien fue quemada viva en la ciudad de Rouen), y la muerte de su abuelo, el 15 de noviembre de 1432, Gilles, enfadado y bajo una enorme crisis de fe, comienza sus crímenes brutales para rebelarse contra Dios y su Santa Iglesia.
Para entonces, Gilles de Rais fue haciéndose de magos, alquimistas y nigromantes. En busca de la "piedra filosofal" capaz de transformar cualquier material en oro, los charlatanes, hechiceros y satanistas no tardaron en llegar con sus promesas de restituir la riqueza perdida, mermando aun más la fortuna del barón, que para entonces se había refugiado en su castillo de Tiffauges.
Muchos historiadores creen que su primer asesinato fue cometido con el propósito de realizar un pacto con Satanás, pero tras cortarle las muñecas a la víctima, haberla desangrado hasta la muerte y sacarle el corazón y los ojos, éste no apareció. En cambio, descubrió así su perversa pasión escondida: la tortura, violación y profanación de los cuerpos de los niños.
Se cree que cometió más de 200 asesinatos, aunque la cantidad real nunca será descubierta debido a la destrucción de los cadáveres llevada a cabo por sus sirvientes.
Algunas biografías dicen que Gilles de Rais habría legado muchos de sus bienes a Satanás, reservándose para él su vida y su alma. Según la leyenda, en las escrituras del castillo figura como titular el mismo Diablo.
Disponía de una habitación en el castillo preparada para infligir tortura. En ella había ganchos y cadenas para poder colgar los cuerpos y violarlos. Se dice que en una de sus desenfrenadas sesiones de placer, a carcajadas cortó la vena del cuello de un niño. Cuando vio la sangre que brotaba y el cuerpo que se sacudía, entró en un enorme grado de excitación. Arrancó las vestimentas de la víctima, se sacó el pene y lo frotó en el vientre del niño, sostenido por dos de sus cómplices, donde eyaculó. Casi al instante, le invadió un nuevo ataque de rabia y, con una espada, de un solo golpe le cortó la cabeza a su víctima. Luego, con el cuerpo decapitado en el suelo, se tumbó sobre él e introdujo su miembro entre las piernas del inocente, gritando y llorando hasta que tuvo un nuevo orgasmo. Después de eyacular dentro de él, lo cubrió de caricias y besos, lamiendo la sangre de la que estaba cubierto el cuerpo decapitado. Sobre él, Gilles de Rais se quedó profundamente dormido, casi en trance.
Después de cometer sus crímenes, Gilles y sus ayudantes exhibían las cabezas más hermosas en un extraño conscurso de belleza, y los ganadores eran usados otra vez en prácticas necrofílicas.
En esta orgía de muerte, Gilles de Rais exhibe un comportamiento común entre asesinos en serie, quienes después de cometer toda clase de abominaciones contra sus víctimas, quedan profundamente arrepentidos y se juran a ellos mismos y a Dios el no volverlo a hacer, pero a la primer oportunidad caen de nuevo en la tentación perversa de torturar, sodomizar y matar con todo tipo de vejaciones a cualquier clase de inocentes. Este comportamiento también es muy común entre adictos.
Un supuesto relato de uno de los sobrevivientes (perdonado por el mismo Gilles de Rais debido a su belleza física) afirma que "una vez muertos, besaba a los niños; solía tomar las cabezas y las extremidades más hermosas, las levantaba para admirarlas y lloraba lamentándose de lo sucedido."
En una crónica más inclinada al satanismo, uno de sus brujos, Prelati (quien se dice sostenía una relación amorosa con él), condujo una ceremonia para conjurar a un demonio llamado Barrón, que requería el sacrificio de más niños y una serie de rituales oscuros. Como sea, se cree que ninguna de estas veces el pacto le fue correspondido y su fortuna jamás volvió a sus manos.
CAPTURA, JUICIO Y EJECUCIÓN
A principios de 1440, la corte del Duque de Bretaña comenzó a dar con rumores de secuestros de niños y adolescentes en las inmediaciones del castillo del barón de Rais. El 13 de septiembre, Gilles fue detenido en el poblado de Machecoul por un grupo de soldados. Según la historia oficial, alrededor de 50 cuerpos destrozados de adolescentes fueron encontrados en su propiedad.
Otra teoría apunta a que el verdadero motivo de la captura de Gilles de Rais fue provocado por él mismo, al secuestrar a un sacerdote relacionado con el duque de Borgoña. El odio hacia el tesorero del Duque, hermano del sacerdote, llevó a Gilles de Rais a secuestrarlo, amenazándolo con un hacha, en plena misa mayor en la iglesia de St. Etienne.
Al ser capturado, tuvo qué rendir cuentas ante la Santa Inquisición. Antes que negar los hechos, Gilles de Rais prefirió admitir todos sus crímenes. Sus confesiones resultaron tan repugnantes que, durante la instrucción del juicio, uno de los jueces se levantó para cubrir una pintura representando a Cristo, con una cortina. Ante el tribunal de la Inquisición, el mariscal no vacilaba en hacer una detallada descripción: "Admitió haber eyaculado en el calor elástico de sus intestinos. Admitió que les había sacado el corazón a través de heridas agranadas, y con los ojos de un sonámbulo, miró los dedos de sus manos sacudiéndoselas como si por ellos resbalase la sangre vertida. Se dice que, mucho antes, habría desmembrado a una mujer encinta para jugar con su feto…"
Las confesiones de él y sus ayudantes fueron obtenidas por medio de tortura. En este punto, Gilles de Rais exhibe un comportamiento ciclotímico, pasando dela agresividad a la depresión, de declararse inocente a asumir su culpabilidad, y de presumir de sus actos a arrepentirse sentidamente.
EXTRACTOS DEL JUICIO CONTRA ÉL:
Artículo 1: Se tiene por dicho que el mencionado Gilles de Rais, con el fin de cumplir, con los niños y niñas mencionados, sus depravaciones artificiales y sus ardores libidinosos, tomó por primera vez su miembro viril en una u otra de sus manos, lo frotó hasta enderezarlo y lo puso entre las piernas de los susodichos niños; resbalaba entonces su miembro viril contra el vientre de los niños con el mayor de los placeres, con ardor y la concupiscencia libidinosa, hasta que echase su esperma sobre sus vientres.
Artículo 2: Se tiene dicho que antes de llevar a cabo sus horribles depravaciones y sus pecados de la carne con los niños y las niñas, y con el fin de impedirles que gritasen y evitar que fuesen éstos oídos, el citado Gilles de Rais los colgaba mediante cuerdas y cadenas y ganchos en su habitación, luego los soltaba para tranquilizarlos diciendo que sólo quería jugar con ellos y no herirles, para así conseguir que dejasen de llorar y gritar.
Artículo 3: Después de que el citado Gilles de Rais ha cometido sus indecentes prácticas, los mataba inmediatamente, rindiéndoles culpables de su propia muerte. A veces eran decapitados o degollados, en otras ocasiones eran desmembrados y, algunas veces, se les rompía el cuello con un bastón de madera.
Artículo 4: Se tiene dicho que el citado Gilles de Rais cometía a veces sus placeres con los citados niños y niñas antes de herirles, aunque en contadas ocasiones; en otras, los sodomizaba mientras estaban colgados de las cuerdas y de los ganchos, antes de infligirles heridas; en otras también, tras haberles degollado, se masturbaba sobre las venas del cuello y sobre la sangre que salía a borbotones; en otras, los violaba cuando ya entraban en la languidez de la muerte, con la condición de que aún estuviesen calientes.
DECLARACIONES DE GILLES DE RAIS
(Tomadas del libro "El Mariscal de las Tinieblas", de Juan Antonio Cebrián)
"Yo, Gilles de Rais, confieso que todo de lo que se me acusa es verdad. Es cierto que he cometido las más repugnantes ofensas contra muchos seres inocentes, niños y niñas, y que en el curso de muchos años he raptado o hecho raptar a un gran número de ellos; aun más vergonzosamente he de confesar que no recuerdo el número exacto, y que los he matado con mi propia mano o hecho que otros mataran; y que he cometido con ellos muchos crímenes y pecados.
Confieso que maté a esos niños y niñas de distintas maneras y haciendo uso de diferentes métodos de tortura: a algunos les separé la cabeza del cuerpo, utilizando dagas y cuchillos; con otros usé palos y otros instrumentos de azote, dándoles en la cabeza golpes violentos; a otros los até con cuerdas y sogas y los colgué de puertas y vigas hasta que se ahogaron. Confieso que experimenté placer en herirlos y matarlos así. Gozaba en destruir la inocencia y en profanar la virginidad. Sentía un gran deleite al estrangular a niños de corta edad incluso cuando esos niños descubrían los primeros placeres y dolores de su carne inocente.
Contemplaba a aquéllos que poseían hermosa cabeza y proporcionados miembros para después abrir sus cuerpos y deleitarme a la vista de sus órganos internos y, muy a menudo, cuando los muchachos estaban ya muriendo, me sentaba sobre sus estómagos, y me complacía ver su agonía…
Me gustaba ver correr la sangre, me proporcionaba un gran placer. Recuerdo que desde mi infancia los más grandes placeres me parecían terribles. Es decir, el Apocalipsis era lo único que me interesaba. Creí en el infierno antes de poder creer en el Cielo. Uno se cansa y aburre de lo ordinario. Empecé matando porque estaba aburrido y continué haciéndolo porque me gustaba desahogar mis energías. En el campo de batalla el hombre nunca desobedece y la tierra toda empapada de sangre es como un inmenso altar en el cual todo lo que tiene vida se inmola interminablemente, hasta la misma muerte de la muerte en sí. La muerte se convirtió en mi divinidad, mi sagrada y absoluta belleza. He estado viviendo con la muerte desde que me di cuenta de que podía respirar. Mi juego por excelencia es imaginarme muerto y roído por los gusanos.
Yo soy una de esas personas para quienes todo lo que está relacionado con la muerte y el sufrimiento tiene una atracción dulce y misteriosa, una fuerza terrible que empuja hacia abajo. (…) Si lo pudiera describir o expresar, probablemente no habría pecado nunca. Yo hice lo que otros hombres sueñan. Yo soy vuestra pesadilla."
Finalmente, Gilles de Rais fue acusado de ser un hereje, un apóstata, un prestidigitador de demonios. Fue acusado de crimen y vicio contranatura, de sodomía, de sacrilegio y de violar la inmunidad de la Santa Iglesia. El 26 de octubre, en Nantes, Gilles de Rais fue ahorcado y su cuerpo fue incinerado en la hoguera con dos cómplices, Henri Griart y Poitou.
Debido a las súplicas de algunos de sus parientes, el cadáver, parcialmente quemado, fue retirado de la hoguera y enterrado en una iglesia de las Carmelitas en Nantes. Sus bienes fueron confiscados en beneficio del duque de Bretaña y de la Iglesia.
EL CUENTO DE "BARBA AZUL"
Gilles de Rais ha sido personaje de cientos de libros, artículos y biografías en el mundo entero. Quizá uno de los más recordados es el cuento de "Barba Azul", del escritor Charles Perrault. En 1697, este escritor se inspiró en el Mariscal de Francia para crear un personaje de barba azul que oculta en una habitación prohibida los cadáveres de sus anteriores esposas. La casi ausencia de elementos fantásticos (tan típicos en los cuentos de Perrault), hace suponer que existe una base real. La apariencia del personaje "Barba Azul" es una inspiración directa de la barba tupida de Gilles de Rais.
REVISIONISMO DEL CASO
En el otoño de 1992, la Corte de Casación de Francia (el máximo tribunal para las apelaciones judiciales), exoneró por completo a Gilles de Rais. Un jurado compuesto por juristas, historiadores y psicólogos rehabilitó su memoria como víctima de una conspiración entre la Realeza y la Iglesia.
Se inició entonces un proceso de revisionismo histórico que concluyó con dicha exoneración. Se cree que Jean de Malestroit, obispo de Nantes y quien inició el proceso en su contra, fue un beneficiario directo con la ejecución, al igual que el Duque de Bretaña (ambos se repartieron sus propiedades y se ahorraron las deudas que habían contraído con él). Además, el caso se basó enormemente en la falta de evidencia contra él, ya que la mayoría de las acusaciones se sostenían en rumores y denuncias, y no en restos reales de cadáveres.
Además, hasta ese entonces, casi todo lo relacionado a la biografía de Gilles de Rais se basó únicamente en la versión oficial publicada en 1443, o en la obra decimonónica de Paul Lacroix, llena de romanticismo fantasioso (con poco o nada basado en la realidad).
ÚLTIMA NOTA
Debido a la pronunciación francesa, también se puede escribir Gilles de "Raies", "Rayx" o "Retz".
Gilles de Rais es una figura histórica fascinante. Se le ha descrito como un hombre orgulloso, rico, hermoso, devoto cristiano, valeroso, joven, diestro en la batalla, experto conocedor de arte y amante de la música. Murió arrepentido, caído de la Gracia Divina. Aún se le recuerda como el Mariscal de las tinieblas.
Fuentes:
https://es.wikipedia.org/wiki/Gilles_de_Rais
http://www.escalofrio.com/n/Asesinos/Gilles_de_Rais_-_Barba_Azul/Gilles_de_Rais_-_Barba_Azul.php
http://www.abc.es/historia/abci-verdadero-barba-azul-necrofilo-amigo-juana-arco-asesino-y-violo-150-ninos-201701180434_noticia.html
http://www.asesinos-en-serie.com/gilles-de-rais/
http://retratosdelahistoria.blogspot.mx/2012/08/gilles-de-rais-asesino-o-victima.html
![]() |
| "Gilles de Rais, acompañante de Juana de Arco"
Autor: Éloi Firmin Féron Palacio de Versalles, Francia |
GILLES DE RAIS (GILLES DE RETZ), DE ACOMPAÑANTE DE JUANA DE ARCO A EL MARISCAL DE LAS TINIEBLAS
Gilles de Montmorency-Laval, barón de Rais (llamado simplemente Gilles de Rais), nació en la torre negra del castillo de Champtocé, en septiembre de 1404. El 28 de septiembre de 1415, su padre, Guy de Laval (un Montmorency), muere, dejando al joven Gilles bajo a tutela de Jean Tournemine de La Hunaudaye, su primo, pero contrariamente a las disposiciones testamentarias, es su abuelo, Jean de Craon, quien se hace cargo de su educación.
Quizás puede mirarse a Jean de Craon como el origen de la locura asesina de Gilles, pues se le ha descrito como un hombre extremadamente violento, taciturno, calculador y exento de escrúpulos.
En 1412, Gilles es prometido en matrimonio a Jeanne Peynel, rica heredera, con el objetivo de captar su fortuna. El instigador de esta artimaña no fue sino su mismo abuelo, quien, al ser prohibido tal matrimonio por el Parlamento de París, crea una nueva estrategia, esta vez tratando de casarle con la sobrina del duque Juan V de Bretaña, en 1417. Una vez más fracasa, y en noviembre de 1420, Gilles de Rais rapta a su prima para casarse con ella, otra vez bajo la orden de su propio abuelo.
El objetivo de esta artimaña no era más que heredar las numerosas propiedades que los Thouars poseían en Poiteau. Cuando los familiares de Catherine protestaron, Jean de Craon amenazó con meterla en un saco y echarla en el río Loira. Ante su insistencia, el tiránico abuelo golpeó y encerró en sus mazmorras a los emisarios de los Touars, entre ellos un tío de la joven que murió durante su cautiverio.
El 24 de abril de 1422, Gilles de Rais se casa públicamente con Catherine de Thouars. Dos años después, en 1424, es declarado mayor de edad y libre de disponer su fortuna, apartando gradualmente de su lado a Jean de Craon.
A sus 20 años, Gilles de Rais era ya un joven de suma elegancia y belleza. Su amigo, el Delfín Carlos (futuro rey Carlos VII de Francia), le encarga la tarea de acompañar a Juana de Arco en las batallas que libraría en contra de los ingleses durante la Guerra de los Cien Años. Gilles, en un principio, menosprecia a la joven niña de 17 años que ahora lideraba un ejército, pero el arrojo, valentía y fe que ella emana, además de su gran belleza física, transforma su relación a un idilio secreto.
En 1429, bajo el mando del Delfín Carlos, Juana de Arco reclama un ejército para liberar Orleans de los ingleses. Gilles de Rais entonces encabeza a 10,000 soldados reales, volviendo victorioso de muchas batallas. Su cadena de triunfos le vale entonces el nombramiento de Mariscal de Francia.
![]() |
| "Juana de Arco en la coronación del Rey Carlos VII"
Autor: Jean Auguste Dominique Ingres, 1854 Museo del Louvre, París, Francia |
Cuando la hija de Catherine de Thouars y Gilles de Rais nació, esta huyó con Marie (su hija). Según ella, Gilles de Rais había practicado la homosexualidad. Sea cierto o no, el propio Gilles no hizo algo por impedirlo.
Finalmente, Juana de Arco es capturada a manos de los ingleses. El favorito del Rey, De la Tremoille, se lava las manos y se niega a negociar un rescate por la joven. Gilles de Rais entonces intenta convencerle de rescatar a la doncella de Orleans a través de un intrépido plan, pero es ignorado y Juana de Arco muere.
Tras la captura y muerte de Juana de Arco, el 30 de mayo de 1431 (quien fue quemada viva en la ciudad de Rouen), y la muerte de su abuelo, el 15 de noviembre de 1432, Gilles, enfadado y bajo una enorme crisis de fe, comienza sus crímenes brutales para rebelarse contra Dios y su Santa Iglesia.
Para entonces, Gilles de Rais fue haciéndose de magos, alquimistas y nigromantes. En busca de la "piedra filosofal" capaz de transformar cualquier material en oro, los charlatanes, hechiceros y satanistas no tardaron en llegar con sus promesas de restituir la riqueza perdida, mermando aun más la fortuna del barón, que para entonces se había refugiado en su castillo de Tiffauges.
Muchos historiadores creen que su primer asesinato fue cometido con el propósito de realizar un pacto con Satanás, pero tras cortarle las muñecas a la víctima, haberla desangrado hasta la muerte y sacarle el corazón y los ojos, éste no apareció. En cambio, descubrió así su perversa pasión escondida: la tortura, violación y profanación de los cuerpos de los niños.
Se cree que cometió más de 200 asesinatos, aunque la cantidad real nunca será descubierta debido a la destrucción de los cadáveres llevada a cabo por sus sirvientes.
Algunas biografías dicen que Gilles de Rais habría legado muchos de sus bienes a Satanás, reservándose para él su vida y su alma. Según la leyenda, en las escrituras del castillo figura como titular el mismo Diablo.
Disponía de una habitación en el castillo preparada para infligir tortura. En ella había ganchos y cadenas para poder colgar los cuerpos y violarlos. Se dice que en una de sus desenfrenadas sesiones de placer, a carcajadas cortó la vena del cuello de un niño. Cuando vio la sangre que brotaba y el cuerpo que se sacudía, entró en un enorme grado de excitación. Arrancó las vestimentas de la víctima, se sacó el pene y lo frotó en el vientre del niño, sostenido por dos de sus cómplices, donde eyaculó. Casi al instante, le invadió un nuevo ataque de rabia y, con una espada, de un solo golpe le cortó la cabeza a su víctima. Luego, con el cuerpo decapitado en el suelo, se tumbó sobre él e introdujo su miembro entre las piernas del inocente, gritando y llorando hasta que tuvo un nuevo orgasmo. Después de eyacular dentro de él, lo cubrió de caricias y besos, lamiendo la sangre de la que estaba cubierto el cuerpo decapitado. Sobre él, Gilles de Rais se quedó profundamente dormido, casi en trance.
Después de cometer sus crímenes, Gilles y sus ayudantes exhibían las cabezas más hermosas en un extraño conscurso de belleza, y los ganadores eran usados otra vez en prácticas necrofílicas.
En esta orgía de muerte, Gilles de Rais exhibe un comportamiento común entre asesinos en serie, quienes después de cometer toda clase de abominaciones contra sus víctimas, quedan profundamente arrepentidos y se juran a ellos mismos y a Dios el no volverlo a hacer, pero a la primer oportunidad caen de nuevo en la tentación perversa de torturar, sodomizar y matar con todo tipo de vejaciones a cualquier clase de inocentes. Este comportamiento también es muy común entre adictos.
Un supuesto relato de uno de los sobrevivientes (perdonado por el mismo Gilles de Rais debido a su belleza física) afirma que "una vez muertos, besaba a los niños; solía tomar las cabezas y las extremidades más hermosas, las levantaba para admirarlas y lloraba lamentándose de lo sucedido."
En una crónica más inclinada al satanismo, uno de sus brujos, Prelati (quien se dice sostenía una relación amorosa con él), condujo una ceremonia para conjurar a un demonio llamado Barrón, que requería el sacrificio de más niños y una serie de rituales oscuros. Como sea, se cree que ninguna de estas veces el pacto le fue correspondido y su fortuna jamás volvió a sus manos.
CAPTURA, JUICIO Y EJECUCIÓN
A principios de 1440, la corte del Duque de Bretaña comenzó a dar con rumores de secuestros de niños y adolescentes en las inmediaciones del castillo del barón de Rais. El 13 de septiembre, Gilles fue detenido en el poblado de Machecoul por un grupo de soldados. Según la historia oficial, alrededor de 50 cuerpos destrozados de adolescentes fueron encontrados en su propiedad.
Otra teoría apunta a que el verdadero motivo de la captura de Gilles de Rais fue provocado por él mismo, al secuestrar a un sacerdote relacionado con el duque de Borgoña. El odio hacia el tesorero del Duque, hermano del sacerdote, llevó a Gilles de Rais a secuestrarlo, amenazándolo con un hacha, en plena misa mayor en la iglesia de St. Etienne.
Al ser capturado, tuvo qué rendir cuentas ante la Santa Inquisición. Antes que negar los hechos, Gilles de Rais prefirió admitir todos sus crímenes. Sus confesiones resultaron tan repugnantes que, durante la instrucción del juicio, uno de los jueces se levantó para cubrir una pintura representando a Cristo, con una cortina. Ante el tribunal de la Inquisición, el mariscal no vacilaba en hacer una detallada descripción: "Admitió haber eyaculado en el calor elástico de sus intestinos. Admitió que les había sacado el corazón a través de heridas agranadas, y con los ojos de un sonámbulo, miró los dedos de sus manos sacudiéndoselas como si por ellos resbalase la sangre vertida. Se dice que, mucho antes, habría desmembrado a una mujer encinta para jugar con su feto…"
Las confesiones de él y sus ayudantes fueron obtenidas por medio de tortura. En este punto, Gilles de Rais exhibe un comportamiento ciclotímico, pasando dela agresividad a la depresión, de declararse inocente a asumir su culpabilidad, y de presumir de sus actos a arrepentirse sentidamente.
EXTRACTOS DEL JUICIO CONTRA ÉL:
Artículo 1: Se tiene por dicho que el mencionado Gilles de Rais, con el fin de cumplir, con los niños y niñas mencionados, sus depravaciones artificiales y sus ardores libidinosos, tomó por primera vez su miembro viril en una u otra de sus manos, lo frotó hasta enderezarlo y lo puso entre las piernas de los susodichos niños; resbalaba entonces su miembro viril contra el vientre de los niños con el mayor de los placeres, con ardor y la concupiscencia libidinosa, hasta que echase su esperma sobre sus vientres.
Artículo 2: Se tiene dicho que antes de llevar a cabo sus horribles depravaciones y sus pecados de la carne con los niños y las niñas, y con el fin de impedirles que gritasen y evitar que fuesen éstos oídos, el citado Gilles de Rais los colgaba mediante cuerdas y cadenas y ganchos en su habitación, luego los soltaba para tranquilizarlos diciendo que sólo quería jugar con ellos y no herirles, para así conseguir que dejasen de llorar y gritar.
Artículo 3: Después de que el citado Gilles de Rais ha cometido sus indecentes prácticas, los mataba inmediatamente, rindiéndoles culpables de su propia muerte. A veces eran decapitados o degollados, en otras ocasiones eran desmembrados y, algunas veces, se les rompía el cuello con un bastón de madera.
Artículo 4: Se tiene dicho que el citado Gilles de Rais cometía a veces sus placeres con los citados niños y niñas antes de herirles, aunque en contadas ocasiones; en otras, los sodomizaba mientras estaban colgados de las cuerdas y de los ganchos, antes de infligirles heridas; en otras también, tras haberles degollado, se masturbaba sobre las venas del cuello y sobre la sangre que salía a borbotones; en otras, los violaba cuando ya entraban en la languidez de la muerte, con la condición de que aún estuviesen calientes.
DECLARACIONES DE GILLES DE RAIS
(Tomadas del libro "El Mariscal de las Tinieblas", de Juan Antonio Cebrián)
"Yo, Gilles de Rais, confieso que todo de lo que se me acusa es verdad. Es cierto que he cometido las más repugnantes ofensas contra muchos seres inocentes, niños y niñas, y que en el curso de muchos años he raptado o hecho raptar a un gran número de ellos; aun más vergonzosamente he de confesar que no recuerdo el número exacto, y que los he matado con mi propia mano o hecho que otros mataran; y que he cometido con ellos muchos crímenes y pecados.
Confieso que maté a esos niños y niñas de distintas maneras y haciendo uso de diferentes métodos de tortura: a algunos les separé la cabeza del cuerpo, utilizando dagas y cuchillos; con otros usé palos y otros instrumentos de azote, dándoles en la cabeza golpes violentos; a otros los até con cuerdas y sogas y los colgué de puertas y vigas hasta que se ahogaron. Confieso que experimenté placer en herirlos y matarlos así. Gozaba en destruir la inocencia y en profanar la virginidad. Sentía un gran deleite al estrangular a niños de corta edad incluso cuando esos niños descubrían los primeros placeres y dolores de su carne inocente.
Contemplaba a aquéllos que poseían hermosa cabeza y proporcionados miembros para después abrir sus cuerpos y deleitarme a la vista de sus órganos internos y, muy a menudo, cuando los muchachos estaban ya muriendo, me sentaba sobre sus estómagos, y me complacía ver su agonía…
Me gustaba ver correr la sangre, me proporcionaba un gran placer. Recuerdo que desde mi infancia los más grandes placeres me parecían terribles. Es decir, el Apocalipsis era lo único que me interesaba. Creí en el infierno antes de poder creer en el Cielo. Uno se cansa y aburre de lo ordinario. Empecé matando porque estaba aburrido y continué haciéndolo porque me gustaba desahogar mis energías. En el campo de batalla el hombre nunca desobedece y la tierra toda empapada de sangre es como un inmenso altar en el cual todo lo que tiene vida se inmola interminablemente, hasta la misma muerte de la muerte en sí. La muerte se convirtió en mi divinidad, mi sagrada y absoluta belleza. He estado viviendo con la muerte desde que me di cuenta de que podía respirar. Mi juego por excelencia es imaginarme muerto y roído por los gusanos.
Yo soy una de esas personas para quienes todo lo que está relacionado con la muerte y el sufrimiento tiene una atracción dulce y misteriosa, una fuerza terrible que empuja hacia abajo. (…) Si lo pudiera describir o expresar, probablemente no habría pecado nunca. Yo hice lo que otros hombres sueñan. Yo soy vuestra pesadilla."
Finalmente, Gilles de Rais fue acusado de ser un hereje, un apóstata, un prestidigitador de demonios. Fue acusado de crimen y vicio contranatura, de sodomía, de sacrilegio y de violar la inmunidad de la Santa Iglesia. El 26 de octubre, en Nantes, Gilles de Rais fue ahorcado y su cuerpo fue incinerado en la hoguera con dos cómplices, Henri Griart y Poitou.
Debido a las súplicas de algunos de sus parientes, el cadáver, parcialmente quemado, fue retirado de la hoguera y enterrado en una iglesia de las Carmelitas en Nantes. Sus bienes fueron confiscados en beneficio del duque de Bretaña y de la Iglesia.
EL CUENTO DE "BARBA AZUL"
![]() |
| Barba Azul, según una litografía de Gustav Doré (1862). |
Gilles de Rais ha sido personaje de cientos de libros, artículos y biografías en el mundo entero. Quizá uno de los más recordados es el cuento de "Barba Azul", del escritor Charles Perrault. En 1697, este escritor se inspiró en el Mariscal de Francia para crear un personaje de barba azul que oculta en una habitación prohibida los cadáveres de sus anteriores esposas. La casi ausencia de elementos fantásticos (tan típicos en los cuentos de Perrault), hace suponer que existe una base real. La apariencia del personaje "Barba Azul" es una inspiración directa de la barba tupida de Gilles de Rais.
REVISIONISMO DEL CASO
En el otoño de 1992, la Corte de Casación de Francia (el máximo tribunal para las apelaciones judiciales), exoneró por completo a Gilles de Rais. Un jurado compuesto por juristas, historiadores y psicólogos rehabilitó su memoria como víctima de una conspiración entre la Realeza y la Iglesia.
Se inició entonces un proceso de revisionismo histórico que concluyó con dicha exoneración. Se cree que Jean de Malestroit, obispo de Nantes y quien inició el proceso en su contra, fue un beneficiario directo con la ejecución, al igual que el Duque de Bretaña (ambos se repartieron sus propiedades y se ahorraron las deudas que habían contraído con él). Además, el caso se basó enormemente en la falta de evidencia contra él, ya que la mayoría de las acusaciones se sostenían en rumores y denuncias, y no en restos reales de cadáveres.
Además, hasta ese entonces, casi todo lo relacionado a la biografía de Gilles de Rais se basó únicamente en la versión oficial publicada en 1443, o en la obra decimonónica de Paul Lacroix, llena de romanticismo fantasioso (con poco o nada basado en la realidad).
![]() |
| Escudo de armas de Gilles de Rais. |
ÚLTIMA NOTA
Debido a la pronunciación francesa, también se puede escribir Gilles de "Raies", "Rayx" o "Retz".
Gilles de Rais es una figura histórica fascinante. Se le ha descrito como un hombre orgulloso, rico, hermoso, devoto cristiano, valeroso, joven, diestro en la batalla, experto conocedor de arte y amante de la música. Murió arrepentido, caído de la Gracia Divina. Aún se le recuerda como el Mariscal de las tinieblas.
Fuentes:
https://es.wikipedia.org/wiki/Gilles_de_Rais
http://www.escalofrio.com/n/Asesinos/Gilles_de_Rais_-_Barba_Azul/Gilles_de_Rais_-_Barba_Azul.php
http://www.abc.es/historia/abci-verdadero-barba-azul-necrofilo-amigo-juana-arco-asesino-y-violo-150-ninos-201701180434_noticia.html
http://www.asesinos-en-serie.com/gilles-de-rais/
http://retratosdelahistoria.blogspot.mx/2012/08/gilles-de-rais-asesino-o-victima.html
Etiquetas:
Alquimia,
Arte,
Asesinatos,
Asesinos en serie,
Barba Azul,
Barrón,
Demonios,
Ejecución,
Gilles de Rais,
Historia,
Muerte,
Necrofilia,
Nigromancia,
Pedofilia,
Pintura,
Revisionismo,
Sacrificios
jueves, 29 de junio de 2017
LA DEPRESIÓN: EL ENEMIGO INVISIBLE
Quiero comenzar diciendo que tengo una enfermedad invisible, incurable e incapacitante. Llevo siete años con depresión mayor, una condición que es, literalmente, la muerte en vida. No es una condición agradable: no es glamoroso estar en un hospital psiquiátrico, no es bohemio intentar suicidarte, tu vida no se vuelve más interesante por estar deprimido; es una enfermedad horrible de la que (si acaso se puede) cuesta mucho trabajo deshacerse.
No puedo dar una opinión clínica, no soy médico, pero como paciente psiquiátrico puedo contar cómo se siente y se tiene qué lidiar con ella. No es una guía, tampoco es un tratamiento, simplemente es un relato de un paciente depresivo/suicida. No busco lástimas ni estoy pidiendo ayuda (sé que lo mío ya es terminal), y ciertamente no quiero suicidarme, pero sé que voy a hacerlo tarde o temprano. ¿Cómo decirlo? Me repugna la idea de morir naturalmente.
Aclarado el punto de arriba, evita recomendarme psicólogos o decirme que Dios todo lo puede. No puedes ayudarme a menos que hayas sentido lo que yo, y si saliste de una depresión severa te felicito, pero yo no puedo salir de la miseria donde me encuentro. En realidad ya no me importa recuperarme.
¿QUÉ ES LA DEPRESIÓN?
Es una enfermedad mental paralizante y deteriorante, que afecta el equilibrio emocional, el rendimiento intelectual y la adaptación social, entre otras cosas. El cerebro deja de producir neurotransmisores (como la dopamina y la oxitocina), creando síntomas como: abulia, desinterés, trastornos del sueño y del apetito (ambos pueden aumentar o disminuir), ganas de llorar, episodios maniacodepresivos, etcétera.
Hay dos tipos de depresión: cuando el padecimiento se orgina dentro del cuerpo (por ejemplo, disminuyendo la serotonina en el cerebro) se considera una depresión endógena, mientras que cuando la depresión es causada por factores externos (abuso en las escuelas, discriminación, vivir en un lugar donde casi siempre está nublado…) se considera depresión exógena o reactiva.
No se debe confundir la depresión con la tristeza, la cual (si no escala a depresión) puede desaparecer con el paso del tiempo, tal vez pidiendo ayuda al psicólogo, mientras que la depresión no desaparece por sí misma, ya que afecta el funcionamiento del cuerpo (de ahí que sea considerada una enfermedad) y requiere de terapia y fármacos, o incluso una hospitalización.
Una pregunta aquí para todos los que siguen leyendo y prejuzgando que los suicidas somos débiles, egoístas, exagerados… Yo tengo una enfermedad, ¿tú te has curado de un resfriado simplemente deseando que desaparezca?
LA MUERTE EN VIDA
Muchos me han preguntado qué se siente estar deprimido. Yo hago la siguiente analogía:
¿Alguna vez ha muerto alguien a quien quisieras mucho? ¿Estuviste en su entierro? ¿Recuerdas esa sensación abrumadora de tristeza cuando bajaban su féretro, sabiendo que jamás ibas a volver a ver a esa persona? Imagínate sentir eso todos los días a toda hora, desesperanzado, y que nunca desaparezca o aminore, viviendo cada día sin sentido, sin disfrutarlo, vivir sin tener una vida. Bueno, así se siente la depresión, sólo que a quien ves bajar en un ataúd es a ti mismo, con todas tus esperanzas y sueños. Sientes estar enterrado para siempre, irreversiblemente. Si hay alguna sensación parecida a ser enterrado vivo, ésta lo es.
El paciente depresivo no tiene más control sobre sí mismo que un cadáver. Al igual que morir, todos tus planes a futuro se desvanecen contigo. Simplemente y de manera inesperada, todo ha acabado. Ya no hay esperanza, toda fe está perdida.
ESTIGMA
Lo primero a lo que te enfrentas es a la estigmatización por parte de tus amigos y compañeros (de clase o de trabajo). Un sentimiento horrible se apodera de ti, lo que antes era agradable ahora parece sin sentido.
He intentado suicidarme dos veces: la primera arrojándome de un puente y la segunda con una sobredosis de antidepresivos. Contrario a la idea que tiene la gente de que "quien se quiere matar se mata y ya", da muchísimo miedo suicidarte. Las dos veces que lo he intentado ha sido bajo la influencia del alcohol. El instinto de supervivencia no puede suprimirse, por más intenso que sea el deseo de muerte. Los dos métodos más usados en el suicidio son el ahorcamiento y las armas de fuego. Precisamente porque el ahorcamiento ocurre lentamente, generando endorfinas para la supervivencia (de ahí que exista la asfixiofilia o autoestrangulación erótica), es el método más usado por hombres y mujeres; mientras que las armas de fuego, por otro lado, dan poco o nada de tiempo para arrepentirse.
Ya que la depresión siempre es subjetiva, las personas raramente notan los síntomas. Igual que al estar enamorado, nadie puede decirte si estás deprimido o no; solamente tú lo sientes, y a nadie engañas al dar esa estúpida cara de felicidad excepto a ti mismo.
Los amigos pueden ser a veces unos verdaderos hijos de puta, limitándose a denigrarte con frases como "lo que pasa es que eres huevón" y "ya déjate de mamadas, estás así porque quieres". Los padres, por otra parte (a menos que hayan sido unos bastardos contigo y te hayan golpeado hasta el cansancio cuando eras niño) se niegan a aceptar que un hijo suyo está deprimido, ya que no pueden aceptar que hayan hecho algo mal. Lo que sea que te haya causado la depresión, lo lamento, pero estarás solo al enfrentarla.
MIEDO AL FUTURO.
La depresión causa uno de los síntomas más incapacitantes en el ser humano: el miedo al futuro. Un paciente depresivo deja atrás sus planes, sus deseos, sus esperanzas y aspiraciones. El futuro se ve negro, lleno de pesismismo. Es así que cae en un comportamiento errático y autodestructivo.
Algunos de los comportamientos destructivos que llevan a cabo las personas con depresión mayor son:
-Alcoholismo
-Drogadicción
-Cometer delitos
-Prácticas sexuales anormales
-Asumir conductas de riesgo
La depresión mayor también puede desencadenar un cuadro psicótico. De ahí que a veces sea acompañada de alucinaciones, comportamiento violento y/o conducta suicida.
No es una condición agradable. Yo no me imagino al día siguiente vivo. No puedo pensar qué haré en una semana, porque no me visualizo en ella. En cambio, dejo que los años se vayan lentamente, uno por uno, esperando que ese sea el año en que me suicide.
El miedo al porvenir es una sensación horrible. Quítale a un hombre la fe en el futuro y se entregará a cualquier conducta, sin importar lo dañina que sea para él o para los demás.
RECORDAR EL EVENTO
Es sabido que los depresivos "rumian" el evento que les causó tanto daño. Al igual que los asesinos en serie, vuelven al lugar donde les ocurrió tal desgracia para recordarlo. Es un reflejo incontrolable, contrario a la idea que tiene la gente de que "les gusta sufrir". Una reflexión aquí para ellos: ¿Alguna vez te ha pasado algo traumático, que te haya causado tanto daño? ¿Por qué lo sigues recordando? ¿Te gusta sufrir, por eso lo traes a tu memoria cada vez que puedes?
Cualquiera que haya sido la situación que detonó el cuadro depresivo, la mayoría de las veces el paciente se culpa de haberlo provocado. La sensación de culpa puede extenderse a otros eventos, generando ansiedad y ataques de pánico. Luego viene ese monstruo que te devora por dentro, haciéndote creer que eres una carga para tu familia y que todos estarían mejor sin ti. Cargas el peso del mundo en tus hombros y te sientes impotente para acabar con el dolor. Las expectativas negativas se conjugan entonces en sentido infinitivo, causando el anteriormente mencionado miedo al futuro ("nunca alguien me amará", "jamás podré lograr algo tan bueno", "siempre lo echaré a perder"…).
LAS BUENAS INTENCIONES
"El infierno está lleno de buenas intenciones", he escuchado que dicen. Para todos los que tratan de ayudar, he aquí un un consejo: por favor, dejen de dar ánimos estúpidos como "eres inteligente", "eres atractivo", "algún día encontrarás a alguien que te quiera"… ¡¡No funcionan!!
Yo he escuchado hasta el hartazgo: "Eres muy inteligente, deberías hacer algo con ello." Porque, claro, tengo todo para salir adelante pero me encanta el pozo de miseria en el que me encuentro, ¿cómo podría no gustarme seguir en la mierda y ver a mis amigos conseguir lo que yo quiero sin hacer esfuerzo alguno, envidiando a un puto paralítico en silla de ruedas porque, a pesar de tener la mitad del cuerpo incapacitada, tiene mucho más optimismo y ganas de vivir que yo? ¿A quién no le gustaría eso? Y ya que soy tan inteligente y tengo tantos talentos, ¿por qué no intercambiamos lugares?
Otra de las "buenas intenciones" es presionar al depresivo a enfrentar situaciones que lo perjudican (invitarlo al cine, a ir a una fiesta, a salir a caminar…). Es cierto que es necesario para la recuperación, pero obligar a un paciente con un cuadro depresivo/suicida a socializar es como quitarle a alguien el miedo a la muerte apuntándole con una pistola a la cara.
Antes de intentar algo con "buenas intenciones", pregúntate si lo que en realidad quieres es ayudarlo o simplemente limpiar tu conciencia.
MITOS
La gente tiene ideas falsas acerca de la depresión y el suicidio. Aquí están algunas de ellas, lee antes de juzgar:
1. "Alguien que se suicida lo hace sin avisarle a los demás."
FALSO. 8 de cada 10 personas que cometen suicidio lo avisan antes, y simplemente son ignorados. Si investigas cualquier incidente de suicidio (o de homicidio-suicidio), encontrarás que el suicida, durante un tiempo considerable, le comentó a sus amigos lo que iba a hacer, dejó notas suicidas, hacía comentarios en sus redes sociales y un montón de datos más; y nadie actuó porque "no creían que lo fuera a hacer".
2. "La depresión es más común entre adolescentes y ancianos."
FALSO. La mayor incidencia de pacientes con depresión se encuentra entre los 20 y los 40 años, la etapa más productiva del ser humano; mientras que tanto en hombres como en mujeres, las tasas más bajas son entre las personas de más de 65 años.
3. "Mientras más deprimido estás, más probabilidades hay de que te suicides."
FALSO. Alguien con depresión severa se vuelve incapaz de hacer algo para aliviar su dolor (nótese que el suicidio es visto por la gran mayoría de pacientes depresivos como un fin a su sufrimiento), además de la idea de culpa y castigo que tienen contra sí mismos ("yo me busqué ésto y merezco ser castigado"). Contrario a la creencia popular, los suicidios son más frecuentes entre pacientes que se están recuperando, y no entre los más enfermos.
4. "La depresión se puede quitar cuando quieras."
FALSO. La depresión es una condición neurológica, no psicológica. El cerebro no puede producir neurotransmisores, por lo que no puede desaparecer simplemente. ¿Puedes tú generar glóbulos rojos solamente pensando en ello? Al igual que cualquier otra enfermedad grave, necesita ser tratada por un médico, quien seguramente te recetará diferentes medicamentos, dependiendo de tus síntomas.
CONSIDERANDO EL SUICIDIO
Ahora que si lo que quieres es quitarte la vida, ya no está en mí el impedírtelo; únicamente puedo contarte (como suicida frustrado) lo que va a pasar cuando decidas llevarlo a cabo. Antes de que te suicides recuerda que la muerte es irreversible y, si acaso sobrevives, puedes quedarte en este mundo con daño cerebral permanente, inválido, con mucho más dolor que antes y, lo peor de todo, vivo.
Ésto es lo que pasará cuando decidas quitarte la vida:
Seguramente te embriagarás para darte valor, tal vez incluso fumarás un cigarrillo. Reflexionarás sobre lo que vas a hacer y al final decidirás llevarlo a cabo en un arranque de ira y valor. Habrá dolor, no importa lo que hagas, porque tu cuerpo luchará para mantenerse vivo. Finalmente toda sensación irá desapareciendo y tu cuerpo lentamente se apagará. Tus latidos disminuirán, tu vista se desvanecerá, tus músculos se relajarán y tu cerebro dejará de funcionar. Tu muerte se habrá consumado, nunca volverás a la vida. ¿Has pensado en cómo se sentirá tu madre al ver a su hijo muerto en la misma casa donde lo vio crecer, disfrutar, comer, dormir…? Tus padres recordarán cómo solías abrazarlos, hablarles, verlos con alegría, reír. Pero ya no podrás hacerlo nunca más, porque decidiste quitarte la vida. Y si saltaste de un edificio seguramente un montón de imbéciles morbosos grabarán tu muerte y te convertirás en la siguiente estrella de las páginas violentas. Tu familia y amigos verán tu muerte una y otra vez, condenados a revivir el evento miles de veces. Finalmente, después de tu funeral, serás solamente un montón de carne pudriéndose en una tumba.
EL COSTO DE LA RECUPERACIÓN
Ayudar a alguien para recuperarse no es fácil, y definitivamente no es barato. Si no tienes seguro médico, las medicinas pueden ser muy costosas (la fluoxetina, también llamada "Prózac", puede llegar hasta los $1,500 por caja), además de la terapia (un psicólogo, en promedio, cobra $350 por sesión). Sé que es caro, pero debes evaluar el costo de regresarle a alguien la alegría y el sentido a su existencia. Si no actúas pronto, serás cómplice de su suicidio, porque el muerto no se levantó un día en su vida perfecta y dijo "es un lindo día, hoy me voy a suicidar", y tomó una pistola y se voló la cabeza porque era un ser humano completamente feliz al que nada le afectaba.
Antes de que escale, si tienes algún pariente o amigo que tenga depresión, ayúdalo. Es mucho más caro e impactante comprar un féretro y ver a tu hijo sin vida adentro, y luego pagar por el funeral y el entierro, y éso sí de manera obligatoria, porque el muerto no va a levantarse porque le digas "revive, tú no estás muerto, no te hagas pendejo".
RECOMENDACIÓN DE UN SUICIDA
Sé que no es fácil llevar una depresión severa, pero si buscas tratamiento es más probable que alguien te ayude. El CISAME (Centro Integral de Salud Mental) ofrece tratamiento psiquiátrico gratuito, al igual que psicológico. Y si estás al borde de una crisis, puedes llamar al 066 (yo lo hice) o a la línea suicida de tu país. Tan egoísta es dejar este mundo como obligar a alguien a seguir sufriendo, pero la decisión de cambiar depende únicamente de ti. A fin de cuentas ya le desagradas a todos, ¿qué tienes qué perder?
¿Y por qué yo no acepto ayuda e incito a otras personas a buscarla, si yo no hago lo que predico? Es fácil: soy un paciente psiquiátrico, ¿qué esperaban?
"Hay pocos trastornos psicológicos que sean tan debilitadores y ninguno que produzca tanto sufrimiento como la depresión grave."
http://www.monografias.com/trabajos10/depre/depre.shtml
No puedo dar una opinión clínica, no soy médico, pero como paciente psiquiátrico puedo contar cómo se siente y se tiene qué lidiar con ella. No es una guía, tampoco es un tratamiento, simplemente es un relato de un paciente depresivo/suicida. No busco lástimas ni estoy pidiendo ayuda (sé que lo mío ya es terminal), y ciertamente no quiero suicidarme, pero sé que voy a hacerlo tarde o temprano. ¿Cómo decirlo? Me repugna la idea de morir naturalmente.
Aclarado el punto de arriba, evita recomendarme psicólogos o decirme que Dios todo lo puede. No puedes ayudarme a menos que hayas sentido lo que yo, y si saliste de una depresión severa te felicito, pero yo no puedo salir de la miseria donde me encuentro. En realidad ya no me importa recuperarme.
¿QUÉ ES LA DEPRESIÓN?
Es una enfermedad mental paralizante y deteriorante, que afecta el equilibrio emocional, el rendimiento intelectual y la adaptación social, entre otras cosas. El cerebro deja de producir neurotransmisores (como la dopamina y la oxitocina), creando síntomas como: abulia, desinterés, trastornos del sueño y del apetito (ambos pueden aumentar o disminuir), ganas de llorar, episodios maniacodepresivos, etcétera.
Hay dos tipos de depresión: cuando el padecimiento se orgina dentro del cuerpo (por ejemplo, disminuyendo la serotonina en el cerebro) se considera una depresión endógena, mientras que cuando la depresión es causada por factores externos (abuso en las escuelas, discriminación, vivir en un lugar donde casi siempre está nublado…) se considera depresión exógena o reactiva.
No se debe confundir la depresión con la tristeza, la cual (si no escala a depresión) puede desaparecer con el paso del tiempo, tal vez pidiendo ayuda al psicólogo, mientras que la depresión no desaparece por sí misma, ya que afecta el funcionamiento del cuerpo (de ahí que sea considerada una enfermedad) y requiere de terapia y fármacos, o incluso una hospitalización.
Una pregunta aquí para todos los que siguen leyendo y prejuzgando que los suicidas somos débiles, egoístas, exagerados… Yo tengo una enfermedad, ¿tú te has curado de un resfriado simplemente deseando que desaparezca?
LA MUERTE EN VIDA
Muchos me han preguntado qué se siente estar deprimido. Yo hago la siguiente analogía:
¿Alguna vez ha muerto alguien a quien quisieras mucho? ¿Estuviste en su entierro? ¿Recuerdas esa sensación abrumadora de tristeza cuando bajaban su féretro, sabiendo que jamás ibas a volver a ver a esa persona? Imagínate sentir eso todos los días a toda hora, desesperanzado, y que nunca desaparezca o aminore, viviendo cada día sin sentido, sin disfrutarlo, vivir sin tener una vida. Bueno, así se siente la depresión, sólo que a quien ves bajar en un ataúd es a ti mismo, con todas tus esperanzas y sueños. Sientes estar enterrado para siempre, irreversiblemente. Si hay alguna sensación parecida a ser enterrado vivo, ésta lo es.
El paciente depresivo no tiene más control sobre sí mismo que un cadáver. Al igual que morir, todos tus planes a futuro se desvanecen contigo. Simplemente y de manera inesperada, todo ha acabado. Ya no hay esperanza, toda fe está perdida.
ESTIGMA
Lo primero a lo que te enfrentas es a la estigmatización por parte de tus amigos y compañeros (de clase o de trabajo). Un sentimiento horrible se apodera de ti, lo que antes era agradable ahora parece sin sentido.
He intentado suicidarme dos veces: la primera arrojándome de un puente y la segunda con una sobredosis de antidepresivos. Contrario a la idea que tiene la gente de que "quien se quiere matar se mata y ya", da muchísimo miedo suicidarte. Las dos veces que lo he intentado ha sido bajo la influencia del alcohol. El instinto de supervivencia no puede suprimirse, por más intenso que sea el deseo de muerte. Los dos métodos más usados en el suicidio son el ahorcamiento y las armas de fuego. Precisamente porque el ahorcamiento ocurre lentamente, generando endorfinas para la supervivencia (de ahí que exista la asfixiofilia o autoestrangulación erótica), es el método más usado por hombres y mujeres; mientras que las armas de fuego, por otro lado, dan poco o nada de tiempo para arrepentirse.
Ya que la depresión siempre es subjetiva, las personas raramente notan los síntomas. Igual que al estar enamorado, nadie puede decirte si estás deprimido o no; solamente tú lo sientes, y a nadie engañas al dar esa estúpida cara de felicidad excepto a ti mismo.
Los amigos pueden ser a veces unos verdaderos hijos de puta, limitándose a denigrarte con frases como "lo que pasa es que eres huevón" y "ya déjate de mamadas, estás así porque quieres". Los padres, por otra parte (a menos que hayan sido unos bastardos contigo y te hayan golpeado hasta el cansancio cuando eras niño) se niegan a aceptar que un hijo suyo está deprimido, ya que no pueden aceptar que hayan hecho algo mal. Lo que sea que te haya causado la depresión, lo lamento, pero estarás solo al enfrentarla.
MIEDO AL FUTURO.
La depresión causa uno de los síntomas más incapacitantes en el ser humano: el miedo al futuro. Un paciente depresivo deja atrás sus planes, sus deseos, sus esperanzas y aspiraciones. El futuro se ve negro, lleno de pesismismo. Es así que cae en un comportamiento errático y autodestructivo.
Algunos de los comportamientos destructivos que llevan a cabo las personas con depresión mayor son:
-Alcoholismo
-Drogadicción
-Cometer delitos
-Prácticas sexuales anormales
-Asumir conductas de riesgo
La depresión mayor también puede desencadenar un cuadro psicótico. De ahí que a veces sea acompañada de alucinaciones, comportamiento violento y/o conducta suicida.
No es una condición agradable. Yo no me imagino al día siguiente vivo. No puedo pensar qué haré en una semana, porque no me visualizo en ella. En cambio, dejo que los años se vayan lentamente, uno por uno, esperando que ese sea el año en que me suicide.
El miedo al porvenir es una sensación horrible. Quítale a un hombre la fe en el futuro y se entregará a cualquier conducta, sin importar lo dañina que sea para él o para los demás.
RECORDAR EL EVENTO
Es sabido que los depresivos "rumian" el evento que les causó tanto daño. Al igual que los asesinos en serie, vuelven al lugar donde les ocurrió tal desgracia para recordarlo. Es un reflejo incontrolable, contrario a la idea que tiene la gente de que "les gusta sufrir". Una reflexión aquí para ellos: ¿Alguna vez te ha pasado algo traumático, que te haya causado tanto daño? ¿Por qué lo sigues recordando? ¿Te gusta sufrir, por eso lo traes a tu memoria cada vez que puedes?
Cualquiera que haya sido la situación que detonó el cuadro depresivo, la mayoría de las veces el paciente se culpa de haberlo provocado. La sensación de culpa puede extenderse a otros eventos, generando ansiedad y ataques de pánico. Luego viene ese monstruo que te devora por dentro, haciéndote creer que eres una carga para tu familia y que todos estarían mejor sin ti. Cargas el peso del mundo en tus hombros y te sientes impotente para acabar con el dolor. Las expectativas negativas se conjugan entonces en sentido infinitivo, causando el anteriormente mencionado miedo al futuro ("nunca alguien me amará", "jamás podré lograr algo tan bueno", "siempre lo echaré a perder"…).
LAS BUENAS INTENCIONES
"El infierno está lleno de buenas intenciones", he escuchado que dicen. Para todos los que tratan de ayudar, he aquí un un consejo: por favor, dejen de dar ánimos estúpidos como "eres inteligente", "eres atractivo", "algún día encontrarás a alguien que te quiera"… ¡¡No funcionan!!
Yo he escuchado hasta el hartazgo: "Eres muy inteligente, deberías hacer algo con ello." Porque, claro, tengo todo para salir adelante pero me encanta el pozo de miseria en el que me encuentro, ¿cómo podría no gustarme seguir en la mierda y ver a mis amigos conseguir lo que yo quiero sin hacer esfuerzo alguno, envidiando a un puto paralítico en silla de ruedas porque, a pesar de tener la mitad del cuerpo incapacitada, tiene mucho más optimismo y ganas de vivir que yo? ¿A quién no le gustaría eso? Y ya que soy tan inteligente y tengo tantos talentos, ¿por qué no intercambiamos lugares?
Otra de las "buenas intenciones" es presionar al depresivo a enfrentar situaciones que lo perjudican (invitarlo al cine, a ir a una fiesta, a salir a caminar…). Es cierto que es necesario para la recuperación, pero obligar a un paciente con un cuadro depresivo/suicida a socializar es como quitarle a alguien el miedo a la muerte apuntándole con una pistola a la cara.
Antes de intentar algo con "buenas intenciones", pregúntate si lo que en realidad quieres es ayudarlo o simplemente limpiar tu conciencia.
MITOS
La gente tiene ideas falsas acerca de la depresión y el suicidio. Aquí están algunas de ellas, lee antes de juzgar:
1. "Alguien que se suicida lo hace sin avisarle a los demás."
FALSO. 8 de cada 10 personas que cometen suicidio lo avisan antes, y simplemente son ignorados. Si investigas cualquier incidente de suicidio (o de homicidio-suicidio), encontrarás que el suicida, durante un tiempo considerable, le comentó a sus amigos lo que iba a hacer, dejó notas suicidas, hacía comentarios en sus redes sociales y un montón de datos más; y nadie actuó porque "no creían que lo fuera a hacer".
2. "La depresión es más común entre adolescentes y ancianos."
FALSO. La mayor incidencia de pacientes con depresión se encuentra entre los 20 y los 40 años, la etapa más productiva del ser humano; mientras que tanto en hombres como en mujeres, las tasas más bajas son entre las personas de más de 65 años.
3. "Mientras más deprimido estás, más probabilidades hay de que te suicides."
FALSO. Alguien con depresión severa se vuelve incapaz de hacer algo para aliviar su dolor (nótese que el suicidio es visto por la gran mayoría de pacientes depresivos como un fin a su sufrimiento), además de la idea de culpa y castigo que tienen contra sí mismos ("yo me busqué ésto y merezco ser castigado"). Contrario a la creencia popular, los suicidios son más frecuentes entre pacientes que se están recuperando, y no entre los más enfermos.
4. "La depresión se puede quitar cuando quieras."
FALSO. La depresión es una condición neurológica, no psicológica. El cerebro no puede producir neurotransmisores, por lo que no puede desaparecer simplemente. ¿Puedes tú generar glóbulos rojos solamente pensando en ello? Al igual que cualquier otra enfermedad grave, necesita ser tratada por un médico, quien seguramente te recetará diferentes medicamentos, dependiendo de tus síntomas.
CONSIDERANDO EL SUICIDIO
Ahora que si lo que quieres es quitarte la vida, ya no está en mí el impedírtelo; únicamente puedo contarte (como suicida frustrado) lo que va a pasar cuando decidas llevarlo a cabo. Antes de que te suicides recuerda que la muerte es irreversible y, si acaso sobrevives, puedes quedarte en este mundo con daño cerebral permanente, inválido, con mucho más dolor que antes y, lo peor de todo, vivo.
Ésto es lo que pasará cuando decidas quitarte la vida:
Seguramente te embriagarás para darte valor, tal vez incluso fumarás un cigarrillo. Reflexionarás sobre lo que vas a hacer y al final decidirás llevarlo a cabo en un arranque de ira y valor. Habrá dolor, no importa lo que hagas, porque tu cuerpo luchará para mantenerse vivo. Finalmente toda sensación irá desapareciendo y tu cuerpo lentamente se apagará. Tus latidos disminuirán, tu vista se desvanecerá, tus músculos se relajarán y tu cerebro dejará de funcionar. Tu muerte se habrá consumado, nunca volverás a la vida. ¿Has pensado en cómo se sentirá tu madre al ver a su hijo muerto en la misma casa donde lo vio crecer, disfrutar, comer, dormir…? Tus padres recordarán cómo solías abrazarlos, hablarles, verlos con alegría, reír. Pero ya no podrás hacerlo nunca más, porque decidiste quitarte la vida. Y si saltaste de un edificio seguramente un montón de imbéciles morbosos grabarán tu muerte y te convertirás en la siguiente estrella de las páginas violentas. Tu familia y amigos verán tu muerte una y otra vez, condenados a revivir el evento miles de veces. Finalmente, después de tu funeral, serás solamente un montón de carne pudriéndose en una tumba.
EL COSTO DE LA RECUPERACIÓN
Ayudar a alguien para recuperarse no es fácil, y definitivamente no es barato. Si no tienes seguro médico, las medicinas pueden ser muy costosas (la fluoxetina, también llamada "Prózac", puede llegar hasta los $1,500 por caja), además de la terapia (un psicólogo, en promedio, cobra $350 por sesión). Sé que es caro, pero debes evaluar el costo de regresarle a alguien la alegría y el sentido a su existencia. Si no actúas pronto, serás cómplice de su suicidio, porque el muerto no se levantó un día en su vida perfecta y dijo "es un lindo día, hoy me voy a suicidar", y tomó una pistola y se voló la cabeza porque era un ser humano completamente feliz al que nada le afectaba.
Antes de que escale, si tienes algún pariente o amigo que tenga depresión, ayúdalo. Es mucho más caro e impactante comprar un féretro y ver a tu hijo sin vida adentro, y luego pagar por el funeral y el entierro, y éso sí de manera obligatoria, porque el muerto no va a levantarse porque le digas "revive, tú no estás muerto, no te hagas pendejo".
RECOMENDACIÓN DE UN SUICIDA
Sé que no es fácil llevar una depresión severa, pero si buscas tratamiento es más probable que alguien te ayude. El CISAME (Centro Integral de Salud Mental) ofrece tratamiento psiquiátrico gratuito, al igual que psicológico. Y si estás al borde de una crisis, puedes llamar al 066 (yo lo hice) o a la línea suicida de tu país. Tan egoísta es dejar este mundo como obligar a alguien a seguir sufriendo, pero la decisión de cambiar depende únicamente de ti. A fin de cuentas ya le desagradas a todos, ¿qué tienes qué perder?
¿Y por qué yo no acepto ayuda e incito a otras personas a buscarla, si yo no hago lo que predico? Es fácil: soy un paciente psiquiátrico, ¿qué esperaban?
"Hay pocos trastornos psicológicos que sean tan debilitadores y ninguno que produzca tanto sufrimiento como la depresión grave."
http://www.monografias.com/trabajos10/depre/depre.shtml
Etiquetas:
Depresión,
Muerte,
Psiquiatría,
Suicidio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





